CECILIA PATRÓN AMENAZA CON MULTAS DE HASTA 347 MIL PESOS POR PUBLICIDAD
Una lona colocada por el Ayuntamiento de Mérida está llamando la atención por la cifra que exhibe: multas de hasta 347 mil pesos para quienes incumplan las disposiciones municipales sobre publicidad. La advertencia forma parte de una campaña dirigida a comerciantes, empresarios y ciudadanos que utilizan anuncios visibles desde la vía pública.
El mensaje es contundente: «¡Evita multas!». La campaña incluye lonas, carteles, pendones y otros medios publicitarios sujetos a regulación. Aunque el Ayuntamiento tiene facultades para ordenar la publicidad y proteger la imagen urbana, la cantidad anunciada abre interrogantes sobre los criterios que aplica la administración de Cecilia Patrón.
¿Qué tendría que hacer un comerciante para recibir una multa de 347 mil pesos? La lona no explica qué infracciones ameritan esa cantidad, cuáles reciben sanciones menores ni cómo se determina el monto correspondiente. Una diferencia importante para pequeños negocios que utilizan anuncios como herramienta cotidiana de trabajo.
La administración municipal también debe aclarar cómo realiza las inspecciones, qué oportunidades ofrece para regularizarse y bajo qué criterios impone las sanciones. Informar sobre las obligaciones implica explicar los procedimientos para cumplirlas, especialmente cuando las cantidades anunciadas pueden resultar considerablemente superiores a los ingresos de muchos establecimientos.
Otra pregunta merece respuesta: ¿cuántas multas por publicidad irregular ha impuesto el Ayuntamiento durante 2026 y por qué cantidades? Esos datos permitirían conocer si la campaña responde a una estrategia preventiva, al incremento de inspecciones o a una aplicación más estricta del reglamento.
El ordenamiento de los anuncios es una responsabilidad municipal, al igual que garantizar sanciones proporcionales y procedimientos transparentes. Por ahora, la administración de Cecilia Patrón ha colocado en primer plano una multa de 347 mil pesos, mientras las condiciones específicas para imponerla siguen ausentes del mensaje exhibido a los ciudadanos.


