PAN YUCATÁN 2027: TRES LIDERAZGOS Y UNA CONDUCCIÓN TODAVÍA EN DISPUTA
El PAN yucateco presume estructura en los 106 municipios, pero rumbo a 2027 la pregunta empieza a ser quién conduce realmente esa estructura. Álvaro Cetina encabeza al partido mientras su nombre ya circula en versiones sobre una posible candidatura federal; Brenda Ruz dirige formalmente al PAN Mérida, aunque buena parte de la centralidad territorial y pública sigue recayendo en Cecilia Patrón; y la alcaldesa mantiene una presencia constante en colonias, comisarías y encuentros con militantes.
El caso de Cetina es especialmente delicado. Su tarea es ordenar candidaturas, administrar diferencias y conducir al partido hacia la elección. Si su eventual aspiración avanza, cada negociación interna comenzará a leerse también desde su interés personal. La duda deja de ser únicamente quién será candidato y pasa a ser quién arbitra el proceso cuando el árbitro también puede terminar jugando.
En Mérida ocurre otra tensión. Brenda Ruz sí mantiene recorridos, reuniones y trabajo con subcomités, pero cuando el partido busca proyectar fuerza territorial, Cecilia vuelve a ocupar el centro de la escena. Eso abre una pregunta incómoda para la dirigencia municipal: ¿hasta dónde está construyendo liderazgo propio y hasta dónde depende de la exposición política de la alcaldesa?
La hiperpresencia de Cecilia tampoco resuelve por sí sola esa ecuación. Gobernar Mérida ya exige atender servicios, obras, inundaciones, movilidad y controversias administrativas. A eso se suma una intensa agenda territorial y partidista. Puede ser una estrategia de cercanía; también obliga a preguntar por qué la figura con mayor poder institucional necesita ocupar personalmente tantos espacios que formalmente corresponden a las estructuras estatal y municipal del PAN.
El ruido interno completa la fotografía. Renán Barrera acusó que las candidaturas de 2027 quedarían bajo influencia de los grupos de Mauricio Vila y Cecilia Patrón; Jorge Romero respondió que no existe un cisma y defendió la unidad del partido. Entre ambas versiones siguen abiertas las candidaturas, las alianzas y la distribución real del poder.
El PAN tiene dirigentes, gobierno municipal y estructura territorial. Lo que todavía tiene que demostrar es que todos esos centros de poder responden a una conducción común y no a proyectos que empiezan a competir entre sí antes de que arranque formalmente 2027.


