No hay “Nuevo PAN”: Renán también es parte de lo que hoy denuncia
Renán Barrera pretende disputar desde dentro al grupo que hoy controla el PAN yucateco, pero su trayectoria impide colocarlo como renovación moral. Tres veces alcalde de Mérida, su paso por el Ayuntamiento acumuló señalamientos y controversias que hoy forman parte de su propio expediente político.
El problema alcanza también a quienes permanecen en la cúpula. Ese panismo conoció los cuestionamientos a Renán, convivió con él, lo respaldó y lo mantuvo como uno de sus principales activos mientras compartían el mismo proyecto. Su silencio de entonces también tiene un costo político.
Por eso la ruptura exhibe algo mayor que una pelea rumbo a 2027: Renán no representa al PAN bueno enfrentando al PAN malo. Es producto del mismo sistema que ahora denuncia. Y quienes hoy pueden reprocharle su pasado tendrán que explicar por qué ese pasado no les resultaba suficiente para romper mientras permanecían juntos.
Renán termina siendo así una muestra de la debacle moral del partido: unos denuncian las prácticas después de perder espacio; otros las descubren como problema después de romper con quien antes respaldaban.
Cambian los grupos, cambian las alianzas y cambia quién controla las posiciones. Lo que todavía no aparece es ese “nuevo PAN” que prometieron.
¿Renovación o simplemente una nueva disputa entre los mismos protagonistas?


