ISRAEL Y EL AGUA DE YUCATÁN: LA CARTA QUE SÍ EXISTE LA FIRMÓ MAURICIO VILA
Las declaraciones de la comediante Viki Wolff encendieron la polémica al señalar que Israel tendría interés en apropiarse del agua de Yucatán. Hasta ahora, no existe evidencia pública que demuestre una negociación para entregar o transferir el control del recurso hídrico del estado.
La presencia de empresas israelíes en Pro Agro Innovación 2026 tampoco prueba esa acusación. El encuentro reunió compañías de más de diez países para presentar tecnología, generar negocios y buscar inversiones en agricultura y agroindustria. Israel participó dentro de esa dinámica comercial.
Pero hay un antecedente que sí está documentado y ocurrió años antes. En 2021, durante el gobierno de Mauricio Vila, Yucatán firmó una carta de intención con la Embajada de Israel para establecer cooperación en distintas materias, entre ellas calidad del agua, agricultura, inversión, tecnología y seguridad pública.
La relación no quedó únicamente en el papel. El propio gobierno de Vila reportó posteriormente capacitaciones para funcionarios en tratamiento de aguas residuales, medio ambiente y manejo de emergencias, además de la instalación de sistemas de captación de agua pluvial derivados de esa cooperación.
Nada de esto acredita que Israel haya recibido control sobre el agua de Yucatán. Sí obliga a colocar correctamente los antecedentes. La cooperación institucional en materia hídrica no comenzó con Joaquín Díaz Mena ni con una feria realizada en 2026: existe, al menos, desde la carta firmada por Mauricio Vila con la Embajada israelí en 2021.
La discusión seria tendría que concentrarse ahí: qué alcances tuvo aquella carta, qué compromisos generó, qué resultados produjo y cuál fue su seguimiento institucional. Entre versiones que circulan en redes y documentos que sí existen, el debate sobre el agua necesita menos especulación y más expedientes sobre la mesa.


